Al crear una cuenta: correo electrónico y una versión cifrada de tu contraseña. La contraseña en sí no se guarda en ningún lado y no podemos recuperarla.
Al verificar tu identidad: nombre, apellido, documento, CUIT o CUIL y fecha de nacimiento. Es lo que la normativa de prevención de lavado exige conservar.
Al operar: cada depósito, compra, transferencia y retiro queda registrado de forma permanente. Ese registro no se puede borrar ni editar, por diseño: es lo que permite auditar que las cuentas cierran.
Las tenencias viven en la cadena de bloques BSC, que es un registro público. Cualquiera puede ver qué dirección tiene cuántas fracciones de un proyecto.
Lo que no es público es a quién pertenece cada dirección. Ese vínculo lo guardamos nosotros y no se publica en ningún lado.
Con la tokenizadora del proyecto en el que invertís, para que pueda cumplir con sus obligaciones frente a los titulares.
Con las autoridades, cuando una norma o una orden judicial lo exija.
No vendemos datos ni los cedemos con fines publicitarios.
Los datos de identificación se conservan por el plazo que exige la normativa de prevención de lavado, aun después de cerrar la cuenta.
El registro de operaciones se conserva de forma permanente: es un libro contable y borrarlo dejaría las cuentas sin respaldo.
Podés pedir acceso a tus datos, su rectificación y —cuando no exista una obligación legal de conservarlos— su supresión. Escribinos desde la sección de contacto.
Las contraseñas se guardan con Argon2id. Las claves privadas de las direcciones de depósito no se guardan en ningún lado: se derivan al momento de usarlas desde una semilla cifrada que vive fuera de la base de datos.
VinX y las demás tokenizadoras no pueden ver los datos de los clientes de otra: el aislamiento está aplicado en la base de datos, no solamente en la aplicación.